Región Occidental del Paraguay
Región Occidental del Paraguay
Región Occidental del Paraguay
Con aproximadamente 240.887,9 km2, el Chaco Paraguayo forma parte de la unidad ambiental “El Gran Chaco Americano”, un área que se extiende por Argentina (62,2,4%), Paraguay (25,4%), Bolivia (11,6%) y Brasil (0,8%) (Olson y Dinerstein, 2002).
En el territorio nacional, se divide en los tres departamentos de la Región Occidental: Boquerón (88.616,9 km2), Alto Paraguay (78.610,7 km2) y Presidente Hayes (73.661,4 km2) (DGEEC, 2017).
El 8,6% del Chaco representa netamente a las áreas protegidas con categorías de manejo de la UICN y MADES y sus equivalencias como: parques nacionales, monumentos naturales, reservas naturales y reserva de recursos. Del total de áreas protegidas, el 93,1% corresponde al subsistema bajo dominio público y el 6,9% al subsistema bajo dominio privado (WWF, 2020).


Está constituida por una estimación de:
| Nombre comun | Nombre científico | Estado de conservación |
| Jurumi | Myrmecophaga tridactyla | Amenazado |
| Jaguareté | Panthera onca | En peligro |
| Aguara guasu | Chrysocyon brachyurus | En peligro |
| Tagua | Catagonus wagneri | En peligro |
| Nutria gigante | Pteromina brasiliensis | En peligro |
| Tirika | Oncifelis geoffroyi | En peligro |
| Tatu carreta | Priodontes maximus | En peligro |
| Nombre comun | Nombre científico | Estado de conservación |
| Palo santo | Gonopterodendron sarmientoi | En peligro |
| Quebracho colorado | Schinopsis balansae | Menor preocupación |
| Quebracho blanco | Aspidospera quebracho-blanco | Menor preocupación |
| Algarrobo negro | Neltuma nigra | Amenazado |
| Koronillo | Schinopsis lorentzii | Menor preocupación |
| Samu’u | Ceiba chodatii | Menor preocupación |
| Sacha sandía | Sarcotoxicum salicifolium | Menor preocupación |
| Chañar | Geoffroea decorticans | Menor preocupación |
En el Chaco paraguayo convergen cinco principales ecorregiones: Chaco Seco, Chaco Húmedo, Médanos, Pantanal y Cerrado (Mereles et al. 2013; Tomas et al. 2019), esta clasificación se encuentra formalmente reconocida por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) a través de la Resolución N° 614/2013.
Ciencia para la Conservación.
